DSCN5054 "La historia de la salud mental"-"La psicolog?a cient?fica" - El Blog de "Dutton" Radiation
Lunes, 24 de noviembre de 2008

Lo social se ha invertido en el ámbito privado: familiar, relacional e individual.
Hay que remontarse a la genealogía de lo "psi", prestando atención a la psicología. La psicología "científica" se ha desarrollado con el capitalismo, en la modernidad. El panóptico surge como un edificio con una torre central para vigilar varias celdas sin que el vigilante pudiese ser visto a su vez por los reclusos. De ahí surge la idea de una sociedad en la que todo fuera visible, transparente, y en la que los observados no puedan tener la certeza de cuándo se les observa. Del panóptico se evolucionó a la cárcel. La psicología surge como un panoptismo simbólico con mayores pretensiones: materializar la posibilidad no solo de ver lo que se hace, sino hacer previsibles las conductas. Se trata de averiguar el nivel de inteligencia, opciones políticas... La psicología estudia a los individuos hasta en sus últimos rincones con el despegue del capitalismo industrial. ¿Qué se puede esperar de la mano de obra? No se puede invertir en empleados inútiles. De aquí surge la independencia de la psicología frente a la filosofía.
En la sociedad industrial lo que marca la diferencia es la producción, que crea convenientemente la necesidad, y no tanto el consumo. Hoy se mide sensación percepción como si de una ciencia positiva científica y experimental se tratase. La psicología aumenta la rentabilidad y la naturaliza, legitima las relaciones sociales, "demostrándose" científicamente gran variedad de cosas. Presta gran atención a la infancia, con el objeto de la "prevención". No se trata de algo ingenuo o casual, como tampoco lo es la medición de la inteligencia en los niños y las campañas para alejar a los niños de las fábricas. Dentro de las escuelas, se procede a la moralización de las masas. Sin embargo, hubo resistencia a la escolarización obligatoria, que dicho sea de paso, es una cuestión reciente. Aparecen en 1849 en Estados Unidos los tribunales tutelares de menores y los correccionales. Se ponen en funcionamiento todos los mecanismos del "contrato social unilateral": reglamentación del tiempo, horas de clase, inmovilidad, y la aparición del psicólogo escolar. Éste incluirá categorías tales como psicopatía (sinvergüenza) y débil mental (tonto).
Binet es el gran padre de la prueba de inteligencia. Se trata de conocer mejor al niño para poder modelar más fácilmente su conducta. "La ley soberana es la ley de adaptación", decía. Binet se centra especialmente en los inadaptados, a los que denomina "anormales". Ante el peligro de que un alto porcentaje de la población se conviertan en "inútiles", se aboga por la solución de "ortopedia mental".
Piaget habla de una "categorías universales del pensamiento y el desarrollo", desconociendo completamente, por otro lado, todo sobre las categorías sociohistóricas del pensamiento, así como otras culturas. Su modelo se basa en una especie de "trinidad psicológica": inteligencia, adaptación y equilibrio. Los que triunfan -para Piaget- son los que mejor se adaptan. Se busca la homeostasis con el medio.
Por otro lado, tenemos conductismo y taylorismo. Es la psicología aplicada al trabajo, cuyos tres principios son observación, experimentación y conducta.
Surgen nuevos campos para la psicología: fatiga, emociones, motivación y rendimiento. Ya no solo se busca una inteligencia adecuada, también se contemplan otros parámetros. Taylor estandariza el tiempo de trabajo dividido en partes y los movimientos. Con este planteamiento Taylor pretende eliminar los movimientos inútiles. Comienza así la selección científica de lo personal. Según McConell, "debemos reconducir nuestros movimientos para querer actuar como la sociedad desee que actuemos", estos es, hacer de nuestra convivencia social un desideratum. Skinner se posiciona manifiestamente: "lo que hace falta es más control". Se constituye toda una ciencia de ingeniería humana en la búsqueda de especialistas para el control de la población y sus reforzadores que se refleja en un plan de acción con todas las contingencias previstas y codificadas. Este programa afecta a policías, maestros, sacerdotes, propietarios...
La psicología conductista se constituye como una innovación de la ciencia natural. Conduce a una naturalización de las relaciones y legitimación del poder de los más aptos. "Neuróticos y psicóticos son los únicos que se oponen a las prácticas del conductismo". La psicología se establece con afanes imperialistas: selecciona candidatos, asesora campañas publicitarias, define a los "incorregibles", modifica las conductas. Es la ciencia normalizadora por excelencia. Definiendo precisamente "normalidad" construye anormales. El conductismo modifica con afectividad, pero tiene esquemas conceptuales muy pobres.
Aparece la psicología social o de la personalidad, cuyo principio es analizar, no medir, factores de personalidad. Esto fue consecuencia de la crisis del 29. La baja de la productividad ya no se corresponde con las medidas, sino que se detectan más factores. La remodelación se conoce como fordismo superando a
Taylor mediante la democratización del privilegio. El fordismo buscaba la regulación del tiempo de trabajo y del tiempo de ocio, así como el tiempo futuro (¿no recuerda esto a los hombres grises de Momo?). También se busca la regulación de las relaciones humanas en la empresa, que desde un punto de vista siempre individualista, se ve enfrentado con la sociología. La sociología se ha dedicado principalmente al estudio de la neutralidad o peligrosidad de las masas, y estudia las relaciones de las pequeñas comunidades. Un hito en este sentido fue la psicometría de Moreno, aplicada a los reclusos de Sing Sing en 1931. Desde entonces, la psicología se ha dedicado al estudio de los grupos. Ya no se miden aptitudes, se estudian las características de los grupos, la unidad de relaciones entre los individuos. Este paso lleva a la metamorfosis del control como "ayuda", incluso para aquellos que ejercen ese control.
Antes del proceso social de psicopatologización, se había dado la psicologización de lo social. España está en los comienzos de este proceso, con la aparición de las facultades de psicología. La psicología se convierte entonces en un "juguete nuevo". Ante un mercado de trabajo limitado, como en el caso del comienzo en Estados Unidos, todavía subsiste una sana desconfianza de "lo psicológico". Sin embargo, principalmente niños y mujeres (psicólogos escolares y tratamientos a mujeres mediante psicofármacos) se someten a los psicólogos.
Se produce igualmente una ascensión de la medicina a las "ciencias de la salud", así como se había producido una ascensión de las patologías del cuerpo a las patologías del alma. En el campo de la medicina, se hablaba de "enfermedad". Sin embargo, las ciencias de la salud no están pensadas para enfermos, sino para sanos. Tras la II Guerra Mundial, ya no se habla de combatir enfermedades, sino que se trata de "gestionar el capital de salud". No se trata de defenderse de la muerte en cuanto a amenaza, se trata de "gestionar la vida". La Organización Mundial de la Salud, en 1947 se marcaba como objetivo "el bienestar completo físico, mental y social" como el ideal a conseguir. Puede parecer bastante utópico, pero este planteamiento pone en marcha el mayor proceso de medicalización conocido. ¿Es técnicamente posible ese estado de total bienestar? Lo sea o no, el proceso de medicalización al que conduce se confunde con la vida, y de ahí el déficit endémico de la seguridad social. La OMS distingue entre enfermedades orgánicas y enfermedades psíquicas. Pues bien, las enfermedades físicas han descendido notablemente mientras que las enfermedades psíquicas no han dejado de aumentar. En este contexto se produce un enorme crecimiento de la industria farmacéutica, a costa sobre todo de productos para "preservar la salud". Y este industria no es exclusivamente medicamentos, sino literatura de la salud, consejos, etc.
Con el psicoanálisis la barrera en entre lo absolutamente normal y lo absolutamente patológico se desdibuja. En palabras del propio Freud: "es débil o acaso inexistente, y en caso de existir, la pasamos varias veces al día". Lo normal no es distinto de lo perverso, sino que lo primero se sustenta en lo segundo. Todos tienen actos sintomáticos de la supuesta patología. La psicología aspira a curar la neurosis con la excusa de que "nada humano me es ajeno", protegiendo la seguridad del "yo no soy sádico no obsesivo". Sin embargo, todos tenemos impulsos sádicos y obsesivos. Estas y otras razones separan a la psicología del psicoanálisis.

Anormal ======================è
ç======================= Normal

El psicoanálisis ha propiciado la normalización de lo anormal. Lo "psi" hace lo contrario, patologiza lo antes considerado como normal. La psicología anormaliza lo normal, que siendo quizá algo lamentable desde el punto de vista moral o judicial, no tiene por qué tratarse de una cuestión clínica.
Todo lleva a la extensión del consumo de mercancías "psi". La medicina mental, que reclamó para sí el derecho de tratar a los "locos" como enfermos mentales, se encuentra ahora con el fenómeno contrario: los homosexuales y otros colectivos se entremezclan entre las categorías de la enfermedad mental. Este avance imparable ha seguido varias líneas, de las que escogemos tres:

· Extensión a nuevas poblaciones: delincuentes como psicópatas, borrachos tal... En definitiva, psiquiatrización de la diferencia.

· Prevención: "más vale prevenir que curar", cuando una especial atención a la infancia.

· Extensión de un nuevo comercio: aumento del consumo en el mercado libre de mercancías "psi".


Con la psicopatologización de la diferencia, otros campos son arrastrados al saber "psi". Las dos primeras figuras en caer son el delincuente y el drogadicto/alcohólico. El delincuente había sido hasta entonces el campo de la acción de la policía, de la justicia y carne de presidio. Sin embargo, todos estos campos están psicologizados hoy día. Psicólogos y sociólogos han colaborado en "arreglar" la imagen de la policía con respecto a la comunidad y al reciclaje de los agentes. Se trata sobre todo, de un paquete de "técnicas psi" para el uso de los agentes. A esto se añade la colaboración con la policía de psicólogos y asistentes sociales. El psicólogo ha contribuido ha mejorar la imagen de la policía, sobre todo en Estados Unidos, una policía acusada por ciertos sectores de brutal y racista.
El registro jurídico trata ya de asignar un tratamiento individualizado del delincuente, sobre todo el delincuente juvenil. La idea es cambiar el castigo por un control de la conducta y de los "causantes" de la conducta. Nace una nueva categoría: predelincuente. Esto surge de aplicar al delincuente las categorías "psi". Se habla de "delincuente anormal" y "psicópata sexual". La sentencia de cárcel se sustituye por un tratamiento, que en definitiva es una sentencia indeterminada. Esto se hace especialmente en la República Federal de Alemania y en Estados Unidos. Claro está, el final de la pena depende de los criterios "psi". Se hacen todo tipo de terapias, desde terapias de grupo a meditación trascendental. Se busca la modificación de la conducta. También la psicología supone una remodelación del lenguaje: la tradicional celda de castigo se denomina "terapia de aislamiento" y a la tortura "terapia de aversión".
El eugenismo ha sido una de las salidas para eliminar a las categorías subversivas. Un ejemplo claro lo encontramos en la ley 290 promulgada en 1923 en el estado de Missiouri.
La droga se construye. En los años veinte había más "drogadictos" (en aquel momento no eran tales). Sin embargo, la categoría social "droga" y "drogadicto" son recientes. La drogadicción oscila entre el polo médico y el código penal, como son dos las figuras: el traficante y el delincuente/enfermo. Asimismo florecen las terapias: químicas, ergoterapia, comunoterapia, psicoterapia... Frente "el trabajo os hará libres" como eslogan nazi, la actualidad tiene su propio eslogan: "el trabajo os hará sanos". En Nueva York, se dan más casos de muerte por metadona que de heroína. La única diferencia es que el "camello" es sustituído por el control del médico.
Con el auge del conductismo surge el interés por la modificación de la conducta desde la infancia. En la escuela obligatoria se endereza, normaliza, se trata la enfermedad y la disfunción. Se practica con los niños la onirioterapia y la modificación de conducta. Sin embargo, los tratamientos se extienden fuera de la escuela. Surgen las "escuelas para padres" y la aplicación por los padres de planes diseñados por los expertos "psi". Este fenómeno contribuye al auge de la psicoterapia privada, lógico: no se debe olvidar que "todo lo que se sale de la norma puede ser cualquier cosa".
La industria farmacológica ha hecho su agosto con respecto a la salud. No sanan a los enfermos, sino a los "sanos". Chequeos, vigilancia, controles... Se persigue el rendimiento físico y mental, en definitiva, "gestionar" nuestro "capital de salud". De la salud y belleza hasta la inmortalidad. Lo que los tormentos como Mundo, Demonio y Carne no han podido erradicar lo han conseguido los ideales de salud. Los expertos "gestionan" nuestra vida. Se lucha mucho contra las enfermedades infecciosas, y se ha hecho de la cirugía un espectáculo. No se presta atención únicamente a las enfermedades que necesitan tratamiento, sino que se trata a nivel de organismo. Se atiende a la demanda individual de ayuda desesperada. La actitud generalizada es la de cerrar los ojos a la realidad, puesto que no se puede cambiar un mundo que ya es de color de rosa.


Tags: historia, salud, mental, familiar, relacional, individual

Publicado por jm-medina @ 15:29
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Comentarios
Publicado por Invitado
Martes, 01 de diciembre de 2009 | 4:26
hola que tal