Vamos a hablar de cómo se estudian las memorias traumáticas, no desde el punto de vista molecular sino del punto de vista de la experimentación y veremos qué cosas se aprenden de los modelos de memorias traumáticas que están estudiándose en el mundo.
La ventaja es estudiar la memoria traumática como modelo de memoria general, que es el modelo más sencillo. Sacando un par de grupos de Kandel y alguno que otro más, casi todo el mundo está estudiando diferentes tipos de memorias traumáticas. Unos lo llaman en inglés fear conditioning, otros le dicen miedo aprendido, memorias traumáticas, otros, memorias aversivas, memorias con mucho stress ó situaciones de trauma. Hay diferentes formas de llamaras pero, básicamente, es todo lo mismo.
Les voy a contar qué es lo que hoy se conoce de memorias traumáticas, sin hacer tanta mención a las moléculas implicadas, sino más a los procesos que tienen que ver con las mismas.
Un proceso de una memoria especialmente traumática puede ser agudo o crónico, ya que las memorias pueden ser originadas en un único evento o en muchos eventos repetidos. Da la casualidad que muchas de nuestras memorias devienen de eventos únicos.
Las memorias traumáticas son únicas, no es que se las aprende muchas veces, no es como estudiar. La experiencia de una memoria traumática puede ser un hecho único o un hecho repetido que en muchos casos puede ser único: “Me pasó algo por única vez”, “No he sido abusado todas las semanas”. Tenemos las dos variantes, por eso quiero dividirlo y quiero contarles cuáles son los modelos de memorias traumáticas de eventos únicos, no de eventos múltiples, de repeticiones.
Ya que nosotros acabamos de mandar los trabajos que demuestran, sin entrar a menciones las moléculas involucradas, que dicen lo siguiente: El aprender dos veces lo mismo no utiliza los mismos mecanismos que para aprenderlo por única vez. En otras palabras: la segunda vez que lo aprendo utilizo mecanismos distintos y áreas cerebrales distintas. Eso es lo que mandamos a publicar ahora. El mismo hecho lo aprendo otra vez, es decir que lo termino aprendiendo mejor, ya no es el hipocampo por ejemplo el que se activa, sino otras áreas.
Volviendo a las memorias traumáticas, voy a tratar de describir qué es lo que se conoce y para eso voy a ser lo suficientemente amplio para incluir a todos los autores que han publicado trabajos hasta la semana pasada, qué es lo que se descubre con las memorias traumáticas. Entonces: las memorias traumáticas requieren de hechos únicos, requieren de síntesis proteica.
No hay memorias traumáticas si no hay cambios en la estructura de los circuitos cerebrales. Para que se guarde un trauma se requiere un cambio en los circuitos cerebrales. Para que haya un cambio en los circuitos cerebrales se requiere que se movilicen las sinapsis y haya cambios en la expresión de genes. ¿Cuánto dura eso? Nadie lo sabe ¿Por qué yo recuerdo conciente o inconcientemente una memoria traumática? ¿Por qué la tengo guardada? ¿Cuál es el mecanismo que la guarda por tanto tiempo? Uno puede hablar hoy de cómo se forma una memoria traumática. Se conocen las áreas, se conocen los mecanismos, más allá de que algunos digan: es más amigdalino que hipocampal y otros digamos: es tan hipocampal como amigdalino. LeDoux es mucho más proclive a la hipótesis amigdalina que a la de otras estructuras, es decir da más importancia a unas estructuras que a otras o a algunos circuitos que a otros. Pero básicamente se habla de la misma estructura, de las mismas regiones. Lo que sí queda claro, y es lo único que voy a hablar de proteínas es que para formar una memoria traumática se requiere de síntesis proteica, de un cambio de la estructura en ciertos lugares del sistema nervioso. Cuanto más fuerte es emotivamente esa memoria, más se guarda y más está el sentimiento del recuerdo, lo que se llama en inglés el feeling of remembering. La sensación del recuerdo es más fuerte cuando es más fuerte el contenido emocional, a pesar de que el hecho concreto a lo mejor se recuerde igual que cualquier otro neutro, pero la sensación subjetiva de recuerdo es mayor. ¿Qué pasa cuando uno quiere evocar esa memoria traumática? Ahí empiezan los problemas, porque en realidad una memoria traumática uno desearía poder olvidarla, que desaparezca. Olvidar en serio, no reprimirla ni suprimirla. Es decir, ni la represión inconciente ni la supresión conciente, Pero no hablo de eso, lo que estoy diciendo es: Señores, hay un mecanismo cerebral, puesto en marcha nadie sabe cómo aún, que hace que uno se olvide, que no lo guarde. Qué lindo sería olvidarlo, es una opción, pero la otra opción es que no se olvida. En realidad cuando uno se expone al recuerdo de esa memoria traumática o de algunos eventos de la memoria traumática, qué lindo sería que en lugar de reforzar esa memoria, se vaya debilitando, se vaya extinguiendo esa memoria. Y ahí está lo que hoy se suele estudiar: Ver cómo hacer para extinguir memorias traumáticas. Facilitar el mecanismo de extinción de una memoria traumática. ¿Cómo se define la extinción de una memoria traumática? Para eso voy a invocar a Pavlov que fue quien lo describió. Pavlov lo describió para ciertos reflejos condicionados, pero esto se aplica a cualquier memoria, en particular para las memorias traumáticas: La extinción de una memoria traumática es la disminución paulatina de la respuesta a la evocación de esa memoria ante la exposición repetida de la situación, que lo que está haciendo es no reforzarla.
Por ejemplo, si yo pongo los dedos en el enchufe y me da un shock eléctrico, lo que voy a intentar es no volver a ponerlos, pero si alguien me dice Quedate tranquilo, ponelos que no te va a dar shock, los pongo y no me da el shock, entonces empieza a producirse un fenómeno de extinción. Más ganas o menos problemas voy a tener de poner los dedos nuevamente en el enchufe, porque se inicia el proceso de decaimiento de la memoria original.
Una cosa es olvido y otra es la extinción de una memoria. La extinción de una memoria, en realidad, es la disminución de una memoria traumática original a expensas de la generación de una nueva memoria: pongo los dedos y ya no tengo el shock, o hago tal cosa y no me pegan, por ejemplo. Entonces me parece que el planteo es: ¿La extinción de las memorias traumáticas es posible de facilitar? ¿Con drogas o con la conducta? ¿Con el habla? ¿Es posible hacerlo? En eso están trabajando muchos grupos en el mundo, sobre extinción de memorias traumáticas. Lo que uno debería hacer si fuera terapeuta es evitar el reforzamiento de las memorias traumáticas, porque cada vez que evoco conciente o inconcientemente una memoria traumática, por el contexto interno o externo, la estoy reforzando, estoy generando algo contraproducente. Entonces, cuando uno evoca una memoria pueden ocurrir esos fenómenos de extinción o reforzamiento. El tema este del reforzamiento es una preocupación muy actual y se lo conoce con el nombre de reconsolidación. Joseph LeDoux, investigador muy importante para la Neurociencia, en el área de Memoria Traumática, sostiene que las memorias traumáticas se refuerzan de esta manera y se reconsolidan.
Han aparecido a favor de la postura contraria a esta última un par de trabajos en el último mes, que me provocan alegría, ya que yo tengo una postura distinta a éstas, yo tengo una postura cautelosa en cuanto a la reconsolidación, pero es un tema que podemos discutirlo más adelante.
No todas las memorias traumáticas deben reconsolidarse porque es un gasto energético cerebral impresionante. Imagínense que yo ahora me ponga a recordar ciertas experiencias. En ese momento LeDoux pregunta “¿Me voy a tener que poner a reformatear y reconstruir todas esas memorias? Gasto energético, síntesis proteica, etc… ¿Tan rápido lo puedo hacer? Es un tema para discutir. Pero esta extinción abarca a un olvido.
Es que muchas veces cuando uno está en proceso de extinción de memorias traumáticas aparece un fenómeno que se llama recuperación espontánea de la memoria original. Por ejemplo: Si yo tengo una memoria original traumática, con la presentación de un estímulo que no la refuerza, e intento extinguirla.
Se puede llegar a producir, de todos modos, la recuperación espontánea de la memoria traumática.
Conductualmente ese animal o esa persona siente, expresa, dice ó actúa cada vez con menos memoria original y más memoria nueva (tomando el ejemplo anterior, pongo los dedos en el enchufe y no hay shock) y de repente ocurre que por algún hecho que podemos discutir, esa persona cuando se le dice Ponga los dedos en el enchufe dice No, porque voy a recibir un shock eléctrico otra vez. Entonces ¿Por qué recuperó la memoria original traumática? Eso se llama recuperación espontánea, y esto ocurre consistentemente cada vez que uno intenta forzar la extinción. En otras palabras, la recuperación espontánea de la memoria original traumática no es un hecho infrecuente, es un hecho que ocurre muy seguido, cada vez que yo extingo memorias traumáticas. Por ejemplo: hay algo que en la psicofarmacología y en el estudio de memoria se conoce como drogas colinérgicas, que son drogas que mejoran la memoria. Entonces: yo tengo una memoria traumática y la empiezo a extinguir, entonces el animal deja de tener la memoria original traumática porque no la puede expresar porque la estoy extinguiendo con un método que no refuerza que, al contrario, extingue esa memoria. Entonces decido darle un agente colinérgico en pleno proceso de extinción de la memoria, antes de un nuevo test de evocación el animal empieza a recordar la memoria original, porque nunca la tuvo olvidada, la tenía guardada pero escondida porque se estaba extinguiendo.
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