miércoles, 22 de julio de 2009

Ginecología - Infección por Papiloma Humano

Última actualización de la noticia: 21/07/2009

 

 

La infección por el virus del papiloma humano es la enfermedad de transmisión sexual más común en la población y se considera causa necesaria para el desarrollo del cáncer cervical. Actualmente se han comercializado dos vacunas profilácticas no terapéuticas y se han recomendado a niñas en edad escolar que aún no han mantenido relaciones sexuales.

Los virus del papiloma humano son virus pequeños e infectan mucosas tanto en hombres como en mujeres, ya sea en cérvix, vagina, vulva, ano, pene y cavidad oral, por lo que el contagio se produce por contacto genital y por tanto de transmisión sexual.

Este virus al ser de transmisión sexual está asociado a relaciones sexuales tempranas, o bien con personas muy promiscuas, o al número de contactos sexuales mantenidos, comenta la Doctora Mª Paz Cañadas, Doctora en biología y Responsable del Departamento de Infecciosos de General Lab.

Hay una revisión ginecológica para detectar este virus, mediante un  test molecular, y tras hacer el test de Papanicolau se hace este estudio molecular para determinar si hay presencia de este virus, que normalmente no da síntomas y por tanto no produce molestias en quien lo padece. Hay ciertos tipos de virus que pueden progresar hasta producir una lesión pre- neoplásica.

Es cierto que en un 90% de los casos este virus lo combate el propio organismo, pero en un tanto por ciento pequeño, hay mujeres que no lo eliminan por medio de su sistema inmunitario y es cuando se puede producir lesiones más graves.

Desde la parición de la citología en los programas de cribaje, las prevalencias en los cánceres de cérvix y las infecciones por papiloma han disminuido considerablemente, con lo que estos test moleculares son otro punto para minimizar estas infecciones.

La citología cervical se recomienda desde el inicio de las relaciones sexuales, y en los casos en que las mujeres tienen más de 30 años, han tenido citologías con resultados inciertos, o bien con patologías de lesión, también se recomienda el uso del test molecular.

Si esta infección no se trata, puede pasar en un 3% ó 5% de los casos, que al no remitir la infección, se produzca una lesión del cuello uterino que finalmente puede derivar a un cáncer de cérvix.

El contagio no se puede tratar una vez producido, pero si pueden tratarse las enfermedades producidas por el virus, como las verrugas genitales, o bien mediante las lesiones pre neoplásicas. Por otro lado, el propio organismo es el responsable de eliminar ese virus en un 90% de los casos.

 

 

La eficacia de las dos vacunas comercializadas están testadas sobradamente, con gran eficacia a los 5 y 8 años, y una de ellas actúa sobre cuatro tipos del papiloma, dos del tipo que dan verrugas genitales y otras dos que se enfocan sobre el riesgo congénito de tener cáncer de cérvix, luego hay otra vacuna que actúa sobre los tipos llamados 16 y 18 que se vinculan también al cáncer de cérvix.

Actualmente se siguen investigando tanto vacunas, como estudios de biomarcadores moleculares para poder hacer una detección precoz.

Respecto al hombre, aunque hay presencia del virus en pene y ano, especialmente entre la población homosexual, lo cierto es que el número de lesiones o infecciones apenas es significativo, y es por ello, que las vacunas se han centrado en las mujeres para evitar el alto número de cánceres de cérvix que hay en la población femenina.

Tags: enfermedad, de transmisión, sexual

Publicado por Chema.Jena @ 23:26  | Ciencia
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