Me reencontré en un instante con la tarde,
en este pueblo que tanto me gusta...
En mi Residencia de Verano,
me siento como un niño en el colegio,
antes de ir a clases,
sintiendo y compensando,
satisfactoriamente la imagen,mente y mi corazón...
Oh!! tardes estudiantiles en soledades,
de los pueblos en Castilla...
Oigo sonidos familiares y el resto sólo yo,
observando árboles,arbustos,flores,
las sillas y mesas vacias................
Mi vista,sin perder o ganar lo que ve,
quiero la realidad que más deseo,
mi pasado proyecta y transpasa imágenes,
buscando su transposición,
en este momento supuesto con la naturaleza,
fijándome y volviendo a buscar
el porqué de tal superposición y similitud,
sin llegar a ser la exacta percepción
de las hojas con una luz cálida y gemela.............
Era una tarde todavía en el mes de Julio,
los pequeños pajaritos
piában y revoloteaban
entre las fumarolas del polvo y la luz,
árboles y sombras que jugaban
hacían y desaparecían entre los rayos del sol...
LLegaron a la mesa donde reconocía
mi trazo de escritura y...
sobre las hojas blancas
tachaba palabras y amores,
que les tengo y tuve en lugares de la infancia,.....
el arte mengua como la tarde,
de esas verdaderas,veraniegas,sinceras,
dónde todos felices
encontramos las líneas del nuevo otoño,
de los que olvidamos,queremos en demasía,
todos los años,que yo recuerde.