DSCN5054 "Vacunas contra la gripe A disponibles en oto?o" - El Blog de "Dutton" Radiation
Lunes, 10 de agosto de 2009
Laboratorio-gripe_04
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Entre 1.500 y 1.800 millones de personas que viven en el hemisferio norte –el 30% de la población– sufrirán a partir de septiembre un contagio de gripe A, según cálculos de la Organización Mundial de la Salud (OMS). La cifra justifica, sin más argumentos, las prisas con que algunos gobiernos apremian a las compañías farmacéuticas para que ultimen la vacuna y la tolerancia ante eventuales imperfecciones del fármaco por su acelerada producción. El objetivo es que tengan lista, ya, una vacuna capaz de contener a un virus desconocido por el sistema inmunológico humano. Para la industria la urgencia es obvia: o tienen una vacuna eficaz a tiempo, o habrán perdido una de las oportunidades de negocio más descomunales de la historia.

1. Una producción rigurosa no duraría menos de 6 meses
Si se cumplieran todos los pasos clásicos, la vacuna contra la gripe A estaría disponible en diciembre. El A/H1N1 fue identificado a principios de mayo por los centros de referencia gripal de la OMS, que confirmaron que se trataba de un microorganismo nuevo. Seis semanas después, la OMS había elaborado el virus cepa salvaje, un híbrido susceptible de ser manipulado, del que se entregaron muestras a varios laboratorios para que iniciaran su producción. Las compañías que optaron por el método tradicional de elaboración de vacunas, inocularon el virus en huevos de gallina, donde se multiplicó. Acto seguido, aniquilaron químicamente la parte interna del A/H1N1 y con la proteína externa del virus elaboraron miles de litros de antígeno: lo que actúa como vacuna. En paralelo, la OMS preparó un reactivo que entregó a la industria. Este elemento permite calibrar si la vacuna en producción es correcta. En aplicarlo se invierten tres meses.

2. El proceso puede acortarse química y administrativamente
La aplicación de los citados reactivos constituye el control de calidad de la futura vacuna: miden la esterilidad del producto –que no le sea posible causar la gripe– y su potencia contra el nuevo virus. Superado este paso, el prototipo se prueba en animales y, posteriormente, en pequeños grupos de humanos voluntarios, sanos y enfermos. Estos últimos pasos pueden quedar muy reducidos en el caso de la vacuna contra la gripe A. La elaboración de la vacuna también podría acortarse aplicando un sistema de producción en el que no intervenga el huevo de gallina, que es muy lento. Se trata de la tecnología de cultivo celular. Algunos laboratorios, Novartis entre ellos, informan de que han elaborado algunos lotes de vacuna por cultivo celular. En este caso, se utilizan virus gripales obtenidos por recombinación genética, mucho más seguros, también autorizados por la OMS.

3. Controversia sobre riesgos y ventajas de acortar los pasos
Los científicos de la OMS son poco partidarios de incumplir los pasos de producción previstos para la vacuna, aunque reconocen que hay pocas alternativas. «Si se cumplieran todos los requisitos, correríamos el riesgo de tener la vacuna casi en enero: demasiado tarde», afirma José María Martín Moreno, asesor de la OMS. «La vacuna que se puede empezar a distribuir en septiembre no va a ser todo lo perfecta que nos gustaría –añade–, pero sabemos que la infección afectará a casi un 40% de la población y, por muy bajo que sea el índice de mortalidad, es fácil calcular lo que puede ocurrir». La responsable de vacunas en la OMS, Marie–Paule Kieny, ya ha advertido a los gobiernos de que deberán estar atentos a los efectos secundarios, imprevisibles ahora, que pueden sufrir las personas vacunadas. Quienes rechazan una aceleración en la producción recuerdan un precedente parecido, ocurrido en EEUU en 1976, cuando 40 millones de ciudadanos recibieron una vacuna incompleta contra la gripe porciona. Hubo secuelas irreversibles, aseguran.

4. Los gobiernos potentes firman con las farmacéuticas
Algunas prospecciones económicas indican que, de distribuirse en septiembre, la facturación global por la nueva vacuna antigripal superará los 4.000 millones de euros. Siete de las 30 compañías farmacéuticas que trabajan para conseguirla ya han suscrito contratos de compra con los gobiernos occidentales que están en disposición de pagar la vacunación de su población. Los laboratorios que tienen más avanzada la producción son Novartis –que ha recibido pedidos de 35 gobiernos, entre ellos el de EEUU, por valor de 979 millones de dólares, y el de España, que comprará 22 millones de dosis–; Glaxo SmithKline –ha suscrito contratos de venta valorados en 250 millones de dólares–; Sanofi-Aventis, Baxter, CSL y Solvay. El Gobierno francés ha anunciado que dedicará 1.000 millones de euros a la compra de la vacuna, y el de Alemania, 700.

5. El precio decidirá qué población del planeta es protegida
La vacuna antigripal que hasta el año pasado se administraba en todo el mundo resultaba poco rentable para los laboratorios. Su precio –unos 7 euros– y las bajas cifras de población incluida en los grupos de riesgo a vacunar –cinco millones de personas en España– disuadían a la industria. Si se seguía elaborando es porque la gripe está considerada una enfermedad inevitable y masiva, cuya protección es vista como factor estratégico por los gobiernos. La nueva vacuna tendrá un coste similar –de 7 a 11 euros, ha avanzado Novartis– pero su venta masiva la convierte en rentable. Muchos países de África y Asia no podrán ofrecerla gratis a sus ciudadanos, algo que la OMS intenta solucionar forzando que los productores les destinen partidas de bajo coste. No todos lo harán, han avanzado.

6. Pequeños matices distinguen a la gripe nueva de la antigua
Hay diferencias entre los síntomas que causa la gripe A y los que provocó la infección gripal de los últimos inviernos. La gripe antigua –a la que también se espera este año– suele empezar con fiebre no muy alta, de menos de 39 grados, que va aumentando. Dolor de todos los huesos, sensación de trancazo o gran postración, y dificultad creciente para respirar, son los malestares inmediatos que, en muchos casos, se prolongan entre 10 y 15 días. La gripe A se inicia con una súbita fiebre de 39 o más grados, provoca una malestar general semejante a la anterior pero añade una tos seca, continua, persistente día y noche, y muy intensa. Esto la convierte en altamente contagiosa, ya que el enfermo lanza constantemente virus al ambiente. A diferencia de la estacional, la gripe A no dura más de una semana.

 

 


Tags: millones, personas, hemisferio norte, sufrirán, contagio, gripe A

Publicado por jm-medina @ 17:24  | Ciencia
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